Una botella de puede recorrer un largo camino, pero Beaujeu hace de su lanzamiento una razón para permanecer juntos. Les Sarmentelles comienza el miércoles anterior al tercer jueves de noviembre, convirtiendo la llegada de la nueva cosecha en una celebración local.[2]
La historia de la ciudad remonta la fiesta pública a 1989. Las reuniones anteriores de la noche del lanzamiento habían sido asuntos más pequeños para los productores, comerciantes y sus invitados, que acompañaban a los camiones de vino que salían a medianoche. Beaujeu quería llevar al público a ese momento. Su relato describe rutas degustatorias acompañadas por bandas, participantes portadores de antorchas y una procesión de carretillas en llamas.[1]
El organizador describe ahora cinco días de catas, conciertos, mercados y comidas compartidas. Más de 300 voluntarios ayudan a hacerlo realidad, según el pueblo. Ese es el detalle detrás de la botella: un lugar que organiza su propia fiesta en torno al vino, con los vecinos haciendo el trabajo. La ocasión recurrente de noviembre es distinta del programa de cualquier año en particular.[1][2]